Condeno a los yonkis de la hipocresía externa, drogodependientes de mentiras bellas para alcanzar la felicidad.
También a esos protagonistas camaleónicos de amores falsos, de portada de revista.
Y a los que consideran que las arrugas de un rostro son grietas por las que se fuga la vida, en lugar de cuevas de playa repletas de risa, llanto y recuerdos en monocromático.
Culpo a las mentes anacrónicas del caos social: las películas, la música.. si son de otra época se revalorizan, el cerebro NO.
Sentencio la educación a gritos y golpes, ¡los gritos para los orgasmos! ¡los golpes solo de suerte!
Me molestan los supersticiosos que buscan un gato negro al que acusar, una escalera que atravesar por debajo o un martes 13 en el que empezar su proyecto como pretexto por si sale mal.
Ah, y los escépticos que por no creer, no creen ni en sí mismos.
Love of lesbian-Manifiesto Delirista