viernes, 31 de octubre de 2014

MUNICIÓN.

NO me sorprende que esto se haya convertido en un ceder el uno al otro la caja de Pandora.
Jugar a pasar el turno de desatar el caos, en lugar de ceder las ganas y el tiempo.
NO quiero oír nuestra canción y sentirme como cuando suena una melodía que funcionó de despertador.
Es como si estuviera enamorada de las balas, y aunque quiera suicidarme no puedo, pues es una noche oscura de verano, sin el brillo del metal frío.
Metal frío, el material de su mirada en esos días en que todo va mal.

Dejo que dispare...

Y aunque mi alma sea de poeta (un cruel intento), mi corazón es adicto a las balas.
¿Es peor el alcohol o el alcohólico?
Supongo que, entonces, no me afecta eso de "de los versos a las balas" .
Quiero saber qué es más eterno.
Hasta qué punto es metáfora.
Un verso y/o una bala.
En cualquier caso,
tengo munición.





lunes, 6 de octubre de 2014

Introducción, nudo y desenlace.

-Siempre clasificando, encasillando, etiquetando, presuponiendo y dividiendo.-

Introducción, nudo y desenlace.

determinados sucesos

en cada fase.


Nos enseñan a diferenciar dentro de la historia

como autómatas sin batería,

sin memoria

propia.


Todos podemos coincidir en el principio (y yo he coincidido contigo), sabemos que todo tiene una introducción.
Pero qué pasa con el nudo y... ¿Por qué nadie advierte de la posibilidad de que ese nudo te (m)ate?

Se me ha ocurrido que quizá nadie quiera soltarse.

Todo el mundo quiere construir el mapa de una isla en la que naufragar. Y se va llenando el océano de enamorados perdidos y faros fundidos. Islas que le prohíben a la marea el amor de segunda mano. Marea que prefiere arrastrar botellas sin mensaje a corazones sin equipaje. Maletas extraviadas de sentimientos. Cajas de Pandora emocionales que deambulan en aeropuertos.

Cada uno con su mar, su playa vacía y su barco hundido.

Y mientras unos improvisan, otros robotizan su empeño y se mimetizan con el telón de la monotonía. Y se disfrazan miradas y mueren impulsos frenéticos. Intentamos domar sonrisas y controlar la tormenta interior. Hasta que llueve nostalgia directamente desde tus ojos cuando solo el eterno tic tac del lado izquierdo avisa de que se hace tarde.

E incluso en pleno Agosto sorprende a tus pupilas el invierno.
 
Es la cuerda que te (m)ata. El nudo que nunca precede al final.
 
Extremoduro-Dulce introducción al caos