Introducción, nudo y desenlace.
determinados sucesos
en cada fase.
Nos enseñan a diferenciar dentro de la historia
como autómatas sin batería,
sin memoria
propia.
Todos podemos coincidir en el principio (y yo he coincidido contigo), sabemos que todo tiene una introducción.
Pero qué pasa con el nudo y... ¿Por qué nadie advierte de la posibilidad de que ese nudo te (m)ate?
Se me ha ocurrido que quizá nadie quiera soltarse.
Todo el mundo quiere construir el mapa de una isla en la que naufragar. Y se va llenando el océano de enamorados perdidos y faros fundidos. Islas que le prohíben a la marea el amor de segunda mano. Marea que prefiere arrastrar botellas sin mensaje a corazones sin equipaje. Maletas extraviadas de sentimientos. Cajas de Pandora emocionales que deambulan en aeropuertos.
Cada uno con su mar, su playa vacía y su barco hundido.
Y mientras unos improvisan, otros robotizan su empeño y se mimetizan con el telón de la monotonía. Y se disfrazan miradas y mueren impulsos frenéticos. Intentamos domar sonrisas y controlar la tormenta interior. Hasta que llueve nostalgia directamente desde tus ojos cuando solo el eterno tic tac del lado izquierdo avisa de que se hace tarde.
E incluso en pleno Agosto sorprende a tus pupilas el invierno.
Es la cuerda que te (m)ata. El nudo que nunca precede al final.
Extremoduro-Dulce introducción al caos
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