miércoles, 25 de noviembre de 2015

Bragas.

Creo que él fue la única persona que descubrió dónde estaban mis costuras con exactitud, porque ninguno de los que me había colgado antes había conseguido dejarme tan seca. Sí, supo exactamente cómo dejarme colgada. Completamente loca. Hacer que se evaporara toda la humedad que me calaba hasta los huesos y absorber mi ser. 
En fin, el problema fue justo ese: que al final se tomó mi existencia y el hecho de pasar por su vida como quien tiende unas bragas en un tendal a secar; eso sí, con una táctica genial. 
Y se llevó la cuerda. 
                                Y se dejó la pinza. 

sábado, 14 de noviembre de 2015

Viernes 13 en París

Gabriel García Márquez decía que lo único que le dolía de morir era que no fuera de amor.

Muere París y no es de amor; destruyen París,
pero París no es solo la capital francesa:
es la cara de cada niño sirio de marfil
es el metal de las balas de cada ametralladora que no cesa

París es el paraíso perdido
y aún así un paraíso soñado
por cada embarcación o tripulante sirio
por cada bandera y pueblo atemorizado

Irak, Israel, Afganistán; ¿a quién le importa?
vista gorda, no es Europa
niños flacos, no es Europa
¿Y qué pasa cuando en Europa no puedes ni salir a tomarte una copa?

Entonces preocupa un poco;
no pasa nada, ¿Qué hacemos?
fingimos unos días darle al coco
porque esto es occidente, por Dios, no lo merecemos...

Pero cuando aquí se atenúa el eco de los disparos
volvemos a nuestra vida de ignorancia y derroche
ya podemos, sin sentirnos mal, mirar a otro lado
a nuestro horizonte de gran "bienestar" y poco reproche

Definirse es limitarse pero es que somos tan limitados -de mira-
que egoísmo, cinismo e hipocresía nos sobran para una descripción eficaz
a nosotros nos sobran adjetivos y a ellos les sobra un sustantivo: soldados
a nosotros nos sobran adjetivos y a ellos les falta un sustantivo: PAZ.

Veo humanos, pero no humanidad.






jueves, 20 de agosto de 2015

Mi pequeño "manifiesto delirista"

 Condeno a los yonkis de la hipocresía externa, drogodependientes de mentiras bellas para alcanzar la felicidad. 
 También a esos protagonistas camaleónicos de amores falsos, de portada de revista. 
 Y a los que consideran que las arrugas de un rostro son grietas por las que se fuga la vida, en lugar de cuevas de playa repletas de risa, llanto y recuerdos en monocromático.
 Culpo a las mentes anacrónicas del caos social: las películas, la música.. si son de otra época se revalorizan, el cerebro NO.
Sentencio la educación a gritos y golpes, ¡los gritos para los orgasmos! ¡los golpes solo de suerte!
Me molestan los supersticiosos que buscan un gato negro al que acusar, una escalera que atravesar por debajo o un martes 13 en el que empezar su proyecto como pretexto por si sale mal.
Ah, y los escépticos que por no creer, no creen ni en sí mismos.
 
Love of lesbian-Manifiesto Delirista

domingo, 9 de agosto de 2015

Más o menos

Para que te hagas una idea,

Igual que un mago tratando de conquistar a un escéptico
un escritor aceptando una crítica negativa del New York Times
el arquitecto del puente de San Francisco al enterarse de que un suicida lo ha elegido como escenario final
Un cantante sin voz... interior
Un sastre en un mundo sin ocasiones especiales
Un astrónomo donde solo brillan las estrellas del pop

Algo así.

 

martes, 21 de julio de 2015

Década de los 70: Pink Floyd lanza Wish you were here para que tú lo disfrutaras años más tarde

Una mirada tuya son 70 guerras mundiales
y tu iris el perímetro de seguridad de Chernóbil,
¡sí! eres una ciudad fantasma
una cuarta dimensión
cuando en tu boca cerrada hay un par de recitales
un imposible, como quedarse inmóvil
ante una tele de plasma
si atraviesas el pasillo sin pantalón
 
 
¡No! Aunque fuese una película francesa
o la retransmisión del viaje a la luna de 1969
yo levantaría la vista y el vuelo
y bajaría la guardia y las armas
porque de todos los juegos que pueden ser jugados en una mesa
y en el que uno no se mueve
mientras ejecuta el duelo
es el ajedrez el más sobrevalorado frente a uno de miradas o palabras
 
 
Así que por ti esperaría a ver el viaje a la luna en diferido
décadas después si es necesario
porque sé que tú buscarías en el océano un trébol de cinco
Y nunca será ojo por ojo, pero sí es diente por diente
teniendo en cuenta que cuando tú te ríes yo sonrío
sin que se trate de nada arbitrario
sino azarosamente predestinado, titánico
y reticente
 

lunes, 20 de julio de 2015

Una orquesta cualquiera

Sigo esperando esa melodía huérfana en un instrumento de viento con tan solo una brisa,

a esa loca que destroce los anclajes del que la escuche tocar su instrumento de cuerda

y esa percusión que repercuta en mis nociones,
eso será música

No existe música que no avecine el fin del mundo.

lunes, 25 de mayo de 2015

Automático

Por costillas tengo los libros que no he podido terminar;
mis huesos están colgando en la parte superior de una puerta, por si alguien entra
o llama
apagada
pero cenizas de esas que se quedan donde hubo fuego
de ese que arde en las velas de los cumpleaños que no se apagan al soplar.




lunes, 23 de marzo de 2015

¡!

¡Cómo besaba la música
y le hacía el amor al cielo!
¡Cómo se desmayaban las palabras ante sus ideas,
pensando todo en cursiva!

Se descalzaba por miedo a que le propusieran bailar,
y se vestía de gala esperando esa invitación...

¡Cómo jugaba a que las cortezas de los árboles de papel eran braile
y leía en ellas metáforas en otros idiomas!
¡Cómo traducía los reflejos de las cosas invisibles;
los rayos de la tormenta eran flashes de sus ojos capturando el universo!

Se pintaba mal los labios para que alguien se fijara y se lo dijera,
se arreglaba a la perfección con el mismo objetivo...

¡Cómo reía jazz: libertad que nadie sabe medir ni apreciar!
¡Cómo transformaba los días grises en películas antiguas,
dándole sentido al blanco y negro!
¡Cómo lucía sus sueños, mejor que los vestidos!

Se decía en voz baja que podía hacerlo todo y eso era bueno,
pero se gritaba lo contrario por dentro...

¡Cómo la forma de su nariz parecía diseñar
un tobogán para lágrimas que nunca se deslizaban!
¡Cómo sus ojos desmentían que el verde fuese color
esperanza o fortuna de un trébol; más bien, cruel azar...!

Se prometía no llorar mientras escribía la carta de suicidio,
dispuesta inconscientemente a ignorar mis exclamaciones para siempre,
cuando...

Keaton Henson-You don't know how lucky you are

lunes, 9 de febrero de 2015

Que eres la fuente y nunca tienes sed

Sangré sólo de pensar en la posible herida
fui una presa fugitiva sin ser antes encarcelada
una presa fácil;
la zorra que se acobarda ante una gallina,
la astucia de la zorra totalmente malgastada

Lloré huracanes:
toda la sal me la robaste para tus tequilas
en vez de limón, exprimías mis sentidos
y las lágrimas hace tiempo que no salen 
pues nunca supe llorar dulce: es de suicidas

Y en tus resacas sentimentales
me dolía a mí la certeza, que no la cabeza
porque la perdí hace tiempo
de saber que los días se volvían contables
y no parecía un problema

Confundiste fingir con disimular
transformaste la "felicidad" en simple "alegría"
lo hiciste con esa sutil y ensayada indiferencia.
Te equivocaste mezclando morirse con matar
terminaste las metáforas de esta indefinida alegoría

Se averían los aviones
al ver que no impido tu huída
olvidando su destino
como tú con tus faroles
faroles, no farolas, no hay luz encencida

No temo a la oscuridad:
temo a que se acostumbre a ella mi imaginación
-aunque de sufrir salen las mejores historias-.
Dejaré el sueño de redactar,
que mi sueño no es sufrir sino sentir inspiración.

Me enfurece considerarte a veces la fuente
y que nunca tengas sed
me prometo que nada de debilidad,
trataré de convencerme
de que no debe, pero puede ser









domingo, 1 de febrero de 2015

-

Ella dijo que se sentía como dentro de un pozo sin fondo, miserable.
Él la convenció de lo afortunada que era: podía pedir en él más deseos que nadie en el mundo.
-sucedió así-

Parte uno de la estúpida forma de empezar todo

Le pedí que me construyese una máquina del tiempo. No se negó. Tampoco fue un asentimiento claro, lo único que hizo y tan a su manera fue pedirme el material.
El trato era justo, equitativo. Yo le proporcionaba el material y él le daba sentido. De hecho, el mío parecía el trabajo fácil: poner los naipes y dejar que él corriera el riesgo de elaborar un castillo tan frágil como las hojas -¿De un cuaderno o de un árbol? ¿Cuáles son más perennes?-. Pero era un trato en el que yo siempre perdía. ¿Descodificar los ingredientes del tiempo sin conocimiento alguno de física cuántica? Pero me convencí de que un soñador no contaba con ese tipo de impedimentos. Así que un día le di un trébol, arena y un trozo de mi destino en forma de promesa. Y en ese mismo instante no quise retroceder o avanzar en el tiempo.
Solo pararlo.

sábado, 3 de enero de 2015

Porcentajes inútiles

Fue el invierno quien se enamoró de nuestra historia, celoso del poder de mis ausencias ocasionales, más devastadoras que el frío del norte. Y es que habíamos perdido el norte; por lo tanto, ese frío venía de ninguna parte, es decir, no existía. La locura nos concedía una extraña inmunidad. Asimismo, la fuerza y magnetismo que emanaban de él burlaban a las brújulas, que se convertían en tiovivos del revés esquivando la mortífera monotonía de lo correcto. Era la única promesa: no caer en la monotonía. Y era lo único que cumplíamos. De los años nos habíamos olvidado. Una promesa es aproximadamente un 97% de intención pura y un 3% su resolución final. Vaya, nunca alcanzaríamos la cifra absoluta. No me preocupaba. Sencillamente no descubriríamos el final. Nunca habría un final.
Un día le dije que quería dejar de hablar de amor, de escribir de amor, de necesitar amor. Supongo que fue entonces cuando comencé a morir.
Ese día fue ayer.
 
The beatles-Yesterday