Gabriel García Márquez decía que lo único que le dolía de morir era que no fuera de amor.
Muere París y no es de amor; destruyen París,
pero París no es solo la capital francesa:
es la cara de cada niño sirio de marfil
es el metal de las balas de cada ametralladora que no cesa
París es el paraíso perdido
y aún así un paraíso soñado
por cada embarcación o tripulante sirio
por cada bandera y pueblo atemorizado
Irak, Israel, Afganistán; ¿a quién le importa?
vista gorda, no es Europa
niños flacos, no es Europa
¿Y qué pasa cuando en Europa no puedes ni salir a tomarte una copa?
Entonces preocupa un poco;
no pasa nada, ¿Qué hacemos?
fingimos unos días darle al coco
porque esto es occidente, por Dios, no lo merecemos...
Pero cuando aquí se atenúa el eco de los disparos
volvemos a nuestra vida de ignorancia y derroche
ya podemos, sin sentirnos mal, mirar a otro lado
a nuestro horizonte de gran "bienestar" y poco reproche
Definirse es limitarse pero es que somos tan limitados -de mira-
que egoísmo, cinismo e hipocresía nos sobran para una descripción eficaz
a nosotros nos sobran adjetivos y a ellos les sobra un sustantivo: soldados
a nosotros nos sobran adjetivos y a ellos les falta un sustantivo: PAZ.
Veo humanos, pero no humanidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario