Le gustaba que él se acordara de ella estando borracho. Diría que hasta la ponía cachonda. En fin, si te acuerdas de alguien estando borracho solo puede significar que le quieres o que quieres follártelo. De esas dos opciones su cabeza escogía la segunda, supongo que porque le parecía menos grave desear a alguien físicamente que el hecho de quererle. En cualquier caso, era algo prohibido y eso la excitaba. Le gustaba sentirse deseada a las 3 de la mañana y resultaba tremendamente tóxico. Más que nada porque sentirse deseado acaba derivando en desear. Mordaz, indudablemente corrosivo.
Terminó por soñar con esos mensajes clandestinos de madrugada el fin de semana. Empezó a tener ansias de trucar el calendario para que todos los días fueran viernes de fiesta.
Mortífero, terriblemente letal.
Terminó por quererle en su cama. De qué forma, enamorado o cachondo, nadie lo supo. Lo que sí tenía claro es que borracho no.
