miércoles, 24 de diciembre de 2014

SENCILLO. Lo complejo viene después.

Cito textualmente: "Un buen beso empieza en los labios y termina en la cama"
Cito sexualmente: en tu cama.

martes, 23 de diciembre de 2014

Una atmósfera de sentimientos cruzados

Hay respiraciones efímeras y profundas, intensas e infinitas. Hay respiraciones que inhalan el alma y exhalan aire contaminado de amor. Respiraciones frenéticas y refrenadas. Compasadamente arrítmicas. Rítmicamente asindéticas. Hay respiraciones que no expulsan dióxido de carbono sino metáforas. Respiraciones que se besan en el eco de una habitación, que desnudan los complejos y los visten de placer. Que pasan de oxígeno a sutil vapor. Pusilánimes o excesivas. Respiraciones que curiosamente inspiran. Se olvidan del aire, inspiran esperanza, confianza. Sustitutivas de las palabras. Poéticas, literarias. Equivalentes a uno de los mejores recursos retóricos físicos. 
Todas estas son vivir.
Después... está eso de tomar aire. Respirar.

 
La fuga-No solo respirar

sábado, 13 de diciembre de 2014

La magia ni se crea ni se destruye, solo se transforma.

He estado intentando discernir si la magia se acaba o es que deja de hacer su efecto. Lo cierto es que empiezo a desgastarme de escuchar cómo cuando un vínculo se quiebra la solución es echarle la culpa a la magia y dictaminar su destrucción. Como un niño que descubre que no existen los Reyes Magos y pasa a odiar la Navidad.
Cobarde el que decide terminar con la excusa de que se acabó la magia y no se atreve a confesar que la magia ya no causa efecto.

Un viejo whiskey.
De tanto beberse se volvió rutina y ya no emborracha.
¿Acaso deja de ser alcohol?
 
Maldigo a esas personas que deciden torturar sonrisas rompiendo la botella, culpándola. Llegará otro borracho a una barra cualquiera, o alguien que necesite olvidar. Pedirá un whiskey. Tal vez olvidar que ha dejado de creer en la magia. Tal vez olvidar que ya no es un borracho.
Llegará Diciembre y con este otro niño pequeño dispuesto a escribir su carta a los Reyes. Y aquel adulto que un día sintió odio por la Navidad recorrerá todos los centros comerciales para encontrar el juguete que ese niño desea.

Y es que la magia es equiparable a la materia: ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Hoy la ves en una risa y mañana se te escapa indecisa hasta unas caderas temblorosas. Pero esa risa envolverá a otro imbécil, y esas caderas derrumbarán a un enamorado. No termina. Simplemente baila por la noche con cada miembro de la lista de invitados por accidente al escenario de la vida.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Escapa. Es capa.

Se le escapa la colonia porque para su piel no hay rival,
Un apetito terrible
Un instinto animal,
reconozco su risa indecisa de manera infablible

Se le escapa la monotonía porque sonríe al azar
Un soñador invencible
Un instinto criminal,
no prometo que vaya a resistirme a la conversión de lo improbable a imposible.

Se le escapan las rutinas, vive en modo aleatorio
hoy no dice lo de ayer
mañana ningún repertorio
y yo que no acepto que me toque perder

Se le escapan los huesos lentamente
mañana puede que deleble
hoy demasiado permanente
y yo que me niego a que vuelva mi mundo endeble

Se le escapan las pestañas
para que deje de conceder deseos
envidia de dioses y miradas extrañas
que destruya con gracia corazones ajenos

Se le escapan las convenciones
cualquier norma, capricho de cualquiera
no atiende a razones
y yo que no entiendo por qué está mal ser tan fiera

Se le escapa el cielo de este mundo atroz
al que elige sin prisa que no existen los límites
quien transforma docilidad en carácter feroz
y yo, que evito la cordura, susurro: de tus miedos despídete...

Se le escapa todo tipo de capa
se cubre de gloria
utilizando una letal inconsciencia que atrapa
en mis intentos de dulcificar cada grito de euforia.

Se le escapa la victoria
es su propio contrincante
lucha en ocasiones contra la memoria
y yo me transformo en detonante.

Y aparece aquella vieja canción que dice: "¿Qué importa si mañana el cielo estalla de repente? Esta noche estamos vivos y con eso es suficiente"
 
 
Sharif & Hazhe-Carta a un amigo







martes, 25 de noviembre de 2014

Paréntesis

Mi cabeza es el cementerio de mis propias, ficticias pero verdaderas, ilusiones.
La realidad fue el detonante. Lo que no somos capaces de imaginar: eso es la realidad. Que golpea. Inasumible.
Aceptamos el amor que creemos merecer. O creemos que no merecemos el amor que nos acepta. O que aceptar el amor no merece la pena. O que es inaceptable que no merezcamos más amor. ¿Merecemos ser aceptados por él? ¿Merece la pena aceptar que creemos en el amor?
En cualquier caso, ¿quién se atreve a negar su existencia?
Mi perdición. La religión del ateo. Pero entonces llega la ciencia y ¡no! No creo en las leyes físicas porque en su cama de noche se me olvida la gravedad. Todo tipo de gravedad que alcanzo a entender. Aunque la gravedad no se entiende. Se siente. Supongo. ¿Es contradictorio? Vuelas al sentir, despegándote de las teorías. No, no es contradictorio. Es un desafío... ¿Quién es el valiente o el cobarde?
Su sonrisa al verme pone a prueba la física. Huye a cualquier enunciado universal. Pero los hoyuelos que se le forman son comillas que encierran su felicidad y configuran la cita. Y abarca un universo. Tal vez sí sea un enunciado universal. Ningún escéptico puede negarlo.
Me hizo creer. No en religiones o normas, ¡no! En mí misma y una primera persona de plural y ahora qué. Ahora qué. Y después qué. Y mañana qué. Había olvidado lo que era una rutina. Lo había olvidado. No recordaba qué era el dolor y esas cosas de mortales. Lo había olvidado todo por completo y ahora estoy incompleta.
Ahora, eso.
Y mañana, ¿qué?
Y qué pasa con ayer...
Y si me rompo, ¿qué trozo elijo de mí? ¿Qué desecho del corazón deshecho? Si nada vale. Nada vale y todo cuesta. Todo cuesta. Todo cuestas. Todo a cuestas.
Y entonces... qué.
Entonces nada.
*Fin*
Pero continúa.
Punto...
...Y aparte.
Al menos de momento.

Supersubmarina- pequeña de las dudas infinitas
 

sábado, 22 de noviembre de 2014

La octava maravilla jamás declarada.

Construiremos recuerdos a base de proyectos 

no llevados a cabo de algo que saldría bien. 

Saldría bien. 

Destruiremos la posible felicidad igual que a un viejo monumento que ya nadie fotografía, olvidado. 
 La octava maravilla jamás declarada. Porque... ¿Quién hace declaraciones? Es ridículo ser un Romeo y motivo de alabanza ser un torero.
 Nos convertiremos en un bar de carretera. 
De alguna carretera intransitada con miles de direcciones, a la cual le falta un único sentido: el del ridículo.
 En un frustrado rascacielos obligado a conformarse con las nubes y a recibir de lleno la lluvia.
 En un libro único, escrito en un idioma que nadie comprende.
 Nos transformaremos en un museo de arte contemporánea que deseó ser creada en otra época.
 Una orquesta para ciegos. Quizá la paradoja sería decir para sordos; es que no es que no escuchen la música, simplemente no ven que les habla. 
 [...]
 Y así seremos mil y una cosas más,
 reales y ficticias.

Pero no, no "seremos".

Seré.

Y serás.



A veces.



Sé que a veces me convierto en el muro de Berlín en la década de los 70,
sé que a veces soy todo coraza
sé que a veces te hartas de mis "nada" a tus "¿qué pasa?"
sé que a veces soy un soldado que no cesa
sé que a veces soy un pájaro que no canta
sé que a veces soy un alma que quiere gritar. Y calla.
y al final estalla, y se vuelve K-47 que dispara...

Sé que a veces puedo parecer lo que aparento,
sé que a veces no es ni la mitad de lo de dentro
sé que a veces no te miro
que sepas que es porque mis ojos son puro lamento,
sé que otras veces te inoculan delirio
y que a ti te gusta, aunque no debas admitirlo.

Sé que a veces te molesta si me río.
cuando se supone que en mi mundo reina el frío,
Lo sé y sé que a veces lo hago, la idea es suavizar el precipicio.
O mostrar falsa indiferencia.
Sé que a veces pierdo la cabeza
Sé que a veces muere la inocencia
y actúo a conciencia.
Sé que a veces no tengo razones,
sé que a veces no tengo paciencia.

Sé que a veces voy,
sabes que tal vez quiero que vengas.
Sé que no soy todo lo que doy
ni digo todo lo que soy
sé que eres más de lo que dices
y muy pocas veces descubres tus matices.
Sé, sabemos, que somos aprendices
que es un juego peligroso y no solo a veces
terminaremos con cicatrices.

Sé que a veces soy cristal que no transparenta
y un meteorólogo que no avisa de la tormenta
sé que a veces odio la verdad
y deseo que mientas.
Sé que a veces traiciono tus principios
hablando de finales cercanos
sé que quieres que sean lejanos
y tú que yo detesto que existan. 

Que para mí ciertos imposibles
a veces son falsos fusiles
letales dosis de algún placentero veneno
Sé que a veces te oculto lo que siento.
Y que mil veces vuelvo a tu terreno
Perdóname, pero no te diré que lo siento.

Me cuesta menos un te quiero
y, paradójicamente, me vale más.

Pero... que sepas y sé que eso no es solo a veces.

 Ludovico Einaudi-Walk
https://www.youtube.com/watch?v=p-ca1ocriv0 



lunes, 10 de noviembre de 2014

El hilo por el que pendemos, la cuerda de una libre cometa.

Si tengo que numerar mis poesías...
Primero el número de tu calle
luego el de tu piso
y finalmente contaré los días,
contaré tus lunares,
contaré cada noche que el miedo me arrastre.
Permíteme el aviso:
me convertiré en sastre
de nidos de pájaros vacíos.

Nidos vacíos
porque sus pájaros no quieren regresar...
¡Estarán siempre de viaje!
conjugando algún otro verbo que volar,
conjugando verbos imposibles
que no se han inventado para amar.
Averiguando dónde se hallan los límites
que nunca los detendrán.

Las reglas están hechas con el mismo principio que el corazón
-o lo que quiera que sea con lo que amemos-:
para romperse
por una razón,
por lo que creemos
Dejarse llevar
lleva a dejarse...
La piel.

Y cuando de un hilo empecemos a pender
sacaré fuerzas para tejer
o colgar nuestras fotos de él:
una secuencia imcompleta.
Y veremos ligeros los sueños rotos,
la cuerda de una cometa
indomable
y serán por fin los miedos de otros.






Porque el cielo no es el límite, es la meta.






domingo, 9 de noviembre de 2014

Morirse de sueño(s).

Te planto cara
en forma de rosa marchita.
Eres el mar de las causas perdidas:
el que defiende que se puede saltar de rodillas,
morirse de sueño(s)
y querer a hurtadillas.
 
No anhelo respuestas a mis porqués,
necesito dosis de esas de "¿Por qué no?"
y si sale mal...
Al menos sale de dentro.
 
Y, ¿qué pasa cuando lo que nos sale de dentro
permanece dentro?
¿Qué pasa?
Pasa el tiempo...
un reflejo del viento:
siempre en contra.
 
Suponiendo que sale, que se va
¿A dónde?
Puede que dirección destino 
de las nubes blancas.
Entonces volverá.
 
Porque una nube blanca
no es más que una tregua temporal,
una paz que anticipa
una guerra natural.
 
A estas alturas no me preocupa la guerra.
Puede que ni ella exista,
ni yo sea real
desde aquí, desde lo alto...
Solo aprecio las vistas.
 
El cielo despejado,
escenario de mi vida...
Pendiente de una tormenta
que propicie la caída.
 
Sin embargo la atmósfera del nosotros
es de helio.
Estoy tan contaminada
que llegaré a desintegrarme en el espacio
que nos demos.
 
El problema de unas alas imaginarias
no es en verdad no poseerlas
es no poder cortarlas
porque son tus venas.
 
Ludovico Einaudi-Nuvole bianche
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 31 de octubre de 2014

MUNICIÓN.

NO me sorprende que esto se haya convertido en un ceder el uno al otro la caja de Pandora.
Jugar a pasar el turno de desatar el caos, en lugar de ceder las ganas y el tiempo.
NO quiero oír nuestra canción y sentirme como cuando suena una melodía que funcionó de despertador.
Es como si estuviera enamorada de las balas, y aunque quiera suicidarme no puedo, pues es una noche oscura de verano, sin el brillo del metal frío.
Metal frío, el material de su mirada en esos días en que todo va mal.

Dejo que dispare...

Y aunque mi alma sea de poeta (un cruel intento), mi corazón es adicto a las balas.
¿Es peor el alcohol o el alcohólico?
Supongo que, entonces, no me afecta eso de "de los versos a las balas" .
Quiero saber qué es más eterno.
Hasta qué punto es metáfora.
Un verso y/o una bala.
En cualquier caso,
tengo munición.





lunes, 6 de octubre de 2014

Introducción, nudo y desenlace.

-Siempre clasificando, encasillando, etiquetando, presuponiendo y dividiendo.-

Introducción, nudo y desenlace.

determinados sucesos

en cada fase.


Nos enseñan a diferenciar dentro de la historia

como autómatas sin batería,

sin memoria

propia.


Todos podemos coincidir en el principio (y yo he coincidido contigo), sabemos que todo tiene una introducción.
Pero qué pasa con el nudo y... ¿Por qué nadie advierte de la posibilidad de que ese nudo te (m)ate?

Se me ha ocurrido que quizá nadie quiera soltarse.

Todo el mundo quiere construir el mapa de una isla en la que naufragar. Y se va llenando el océano de enamorados perdidos y faros fundidos. Islas que le prohíben a la marea el amor de segunda mano. Marea que prefiere arrastrar botellas sin mensaje a corazones sin equipaje. Maletas extraviadas de sentimientos. Cajas de Pandora emocionales que deambulan en aeropuertos.

Cada uno con su mar, su playa vacía y su barco hundido.

Y mientras unos improvisan, otros robotizan su empeño y se mimetizan con el telón de la monotonía. Y se disfrazan miradas y mueren impulsos frenéticos. Intentamos domar sonrisas y controlar la tormenta interior. Hasta que llueve nostalgia directamente desde tus ojos cuando solo el eterno tic tac del lado izquierdo avisa de que se hace tarde.

E incluso en pleno Agosto sorprende a tus pupilas el invierno.
 
Es la cuerda que te (m)ata. El nudo que nunca precede al final.
 
Extremoduro-Dulce introducción al caos











martes, 30 de septiembre de 2014

El pájaro libre que tenía su nido en una jaula.

30 de Septiembre. 27 grados.

Sensación térmica: Domingo.

 
Me enfrento al espejo, que imita un atisbo
de mis ruinas
Me preparo para el abismo
con un poema de Salinas
 
Endulzó mis ojeras y provocó mil tormentas
llegó para cambiar insomnio por versos
Alcohol por excesos
destructivos, de amor hecho de incienso
 
Vino a vivir en condicional,
en futuro imperfecto.
A acabar conmigo,
a burlarse del tiempo.
 
La peor condena
es ser libre completamente
para el que tiene en la jaula
el complemento que le llena
 
Corazón suicida,
lo lamento...
Te espera tu bala en la celda.
Morirás preso.
 
¿Serás libre por haber decidido?
Has coronado el punto exacto: tu destino
Cuando solo hay una opción...
¿Es elección?
 
Mientras debaten razón y co|razón
Tú marcas la frontera
entre sujeto elidido
y -el- que ya se ha ido
 
Y yo, que me anclo a la trayectoria,
no sé si omitir tu nombre
que jamás de mi memoria
o eternizarte en un suspiro de tinta
 
Porque respiro sentimientos
y exhalo palabras.
Porque respiro sentimientos
y exhalo miradas.



lunes, 22 de septiembre de 2014

Partes que parten.

Somos partes de un todo, y todos somos parte de algo. Supongo.

 
A veces somos solamente partes aparte, trozos de nada. Todo añicos. Nada en orden.
¿Existe un orden? Fuera de sitio. O simplemente no hay sitio. O el sitio no es ese. Y nos hemos perdido. Y nos hemos encontrado al perdernos.
Hablaba de ti, pero también de nosotros mismos. 
 
Y ya se me ha escapado un "nosotros". Porque para hablar de desastres una segunda persona de plural no viene mal.
"Viene mal".  
¿Es que puede IR mal? Quizá si todo VA mal... Todo VUELVA bien.
Pero... ¿Todo lo que se va vuelve? Y... ¿Puede irse todo? Si yo soy una pieza de ese todo... Si ese todo es una pieza y se va... Entonces, ¿me voy con él o me quedo en pedazo de nada? 
 
Y así es como se construye un nosotros.
A base de todo y nada.
Con partes que parten y destrozan.
Déjame ser yo hasta donde empieces tú.
 
Déjame ser
libre,
pero vuela conmigo.

 
Frank Sinatra-Fly me to the moon
 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Magia y efectos especiales.

Todo el que ama se vuelve un gato.

Hacen falta al menos 7 vidas para atreverse a enamorarse.

 

 La Torre Eiffel, las fotografías, las canciones compartidas y las que llegan por casualidad, la inspiración que supones para mi poesía que nunca rima y que me susurres eso de que el Lunes cuesta y el Martes imposible sin tu voz.

 
 
 Todo eso son efectos secundarios.

Efectos especiales.
 
De ciencia ficción.
 
Porque el reto es querer de película
y que la felicidad dure más que dos horas los domigos en el sofá.
 
 
Izal-Magia y efectos especiales

martes, 2 de septiembre de 2014

En el cajón de las cosas pendientes.

Guardo en el cajón de las cosas pendientes un par de conciertos de Russian Red, Vetusta Morla y la confianza en mí misma.
 Hojas llenas de insomnio y polvo, sin terminar (no sé si le faltan palabras o más polvo). Hay también una partitura por componer. Hay una colección de atardeceres por completar, aunque nunca sean suficientes. Hay cuentas atrás y olvido. Olvido que necesitaré si caducan tus buenos días. A la izquierda hay un reloj parado y un poco de lluvia para que se lleve el tiempo.
En mi cajón de cosas pendientes está un Tiffany's en el que desayunar. No con diamantes, contigo. Están los cigarrillos que se fumó Audrey Hepburn en el rodaje de la película, que necesitaré cuando nos enfademos.
El cajón tiene miedos por superar y escenarios a los que no me subiré. Un piano de cola que tocaré cuando tu ausencia arrastre el eco de la soledad. Aunque sólo vayas a comprar el pan.
Guardo alguna meta. Se esconden París, Nueva York y Verona.
Las gotas de Chanel nº5 que se ponía Marilyn Monroe para dormir, que aún no se han deslizado por mi garganta.
Tiene también un agujero. Pero no pienso taparlo. Quizá me lleve al País de las maravillas.
Hay también un secreto por confesar: y es que me he acostumbrado a vivir más pendiente de ti que de mis cosas pendientes.

sábado, 30 de agosto de 2014

Un par de ojalás.

Espero que no llegue el día en el que las mariposas tengan que cambiar maravillas naturales por espacios grises construidos con máquinas y odio. Espero que nunca desaparezca el color verde ni las flores y no tengan que deambular por asfalto seco. Que no naufraguen en ciudades en las que el aire duele. Que no mueran en aceras en las que se camuflarán con los restos de algún cigarrillo consumido y pisado.
Consumido como el mundo y los corazones.





viernes, 29 de agosto de 2014

El equilibrio.

"Prohibido darle la espalda al mar", le dije.

Pero toda norma se establece para un valiente que encuentre una razón para saltársela. O para un cobarde que descubra en la excepción que confirma la regla que siempre ha necesitado ese "ahora o nunca".

Le susurré mi propia norma para ignorarla tres segundos y medio después, al encontrar no una sino dos razones. Y es que prefiero darle la espalda al mar que a sus dos ojos. Y comprendí así que no podría existir el equilibrio... Pues cuando él se enfrentase al mar yo me enfrentaría a su mirada. Y no es que no pueda considerarse equilibrio... Es que el simple contacto de su iris, pendiente de mis puntos cardinales y mis puntos débiles, provoca el hepicentro del mayor balanceo de comisuras y certezas. Un desastre natural en cada poro de mi piel.

 
Iván Ferreiro-El equilibrio es imposible

martes, 26 de agosto de 2014

Mi sexto latido.

Y apareces con tus manos, que buscan surcar los ríos de las palmas de las mías, pequeñas y huidizas. Huyen de las tuyas porque lo que verdaderamente quieren es engancharse a los vértices de tu cuello y perder el vértigo. O dejar que aumente al colgarse de tus miedos e inseguridades, anclados a tu espalda... Que tiene por delante el pecho, que a su vez esconde un corazón roto o a punto de romperse...
 Cuento tres.
1,2,3...
 Siento tanto que agudizas mi sexto sentido.
 De nuevo. 
1,2,3... 
Y se activa mi sexto latido, que es el primero de la parada cardíaca temporal que provoca tu mirada, hecha con la misma materia que los fuegos artificiales y ya no sé si concentrar mis instintos en jugar al juego de siempre o en quererte como nunca. 
"Ven, lleguemos a lo alto, al Everest de las sensaciones"

(Fotos por una amiga)










lunes, 25 de agosto de 2014

Busco un quizás por tu parte.

No persigo el blanco o negro. Vivo en la tierra donde el cielo es siempre gris y me he acostumbrado a la lluvia. Así que no necesito el blanco, ni tampoco el negro. Sí o no. Me vale un quizás, aunque venga cargado de nubes.
Un "no" quiebra el tiempo, un "sí" lo hace vulnerable.
Pero hablemos del quizás.
En lo que dura ese quizás... Puedo componer una canción, o arruinar una que te guste en el piano. Puedo llenar y vaciar mi papelera de poemas de madrugada. Puede llenarse la luna mientras yo te pago mis deudas regalándole a ella las noches que te pertenecen. Tienen tiempo de morirse 114 estrellas para que, con suerte, su rastro pase algún día por encima y pueda cumplir tus deseos. Puede llegar el invierno. Definitivamente puedo cagarla... Pero un quizás es la oportunidad de convencerte de que te quedes bajo mi cielo gris y mis sábanas blancas. Que así solo falta el negro de tus pupilas y que le den a las respuestas pues me habrás cambiado ya todas las preguntas al mirarme. Y no me importa que me odies de vez en cuando por quedarme dormida a todas horas o cantar jodidamente mal y alto, pues imitando a Sabina, te digo que...
Prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.

Prólogo.

Dicen que el mundo es un libro y quien no viaja lee solo una página.
Me hallo en el prólogo de mi historia y de mi mundo, pero eso no significa que no haya leído nada, sino que el libro es de esos que asustarían a un niño y serían la fijación de un apasionado por la lectura. Estoy segura de que es también de esos que desde la primera frase se han ganado el mejor hueco de la estantería. Igual que hay canciones que te ganan desde el primer acorde... Pues también decía Manuel Rivas (La lengua de las mariposas) que la música tiene que tener el rostro de una mujer a la que vas a enamorar. Y al fin y al cabo el mundo tiene que interpretarse así: algo que estás dispuesto a conquistar. Haz de tu día a día tu primera cita con él. Siente los nervios y trata de sacarle una sonrisa!


Un amor de verano que sobreviva al invierno.

Creía que el verano tocaba a su fin en el momento en el que empiezas a notar los pies cada vez más fríos por la noche y el sueño matándote lento por la mañana. Creía que el verano tocaba a su fin cuando Septiembre se decide a devorar poco a poco el moreno de tu cuerpo, a mordiscos, y le devuelve al pelo su tono natural. Estaba convencida de que el verano finalizaba cuando tu piel ya echa de menos el olor a playa impregnado en ella, cuando los atardeceres cambian de color y le pierdes la pista al ritmo de las mareas, para volver a saber en qué día vives. (Cuando antes te perdías hasta en tus noches). Pensaba que el verano terminaba cuando vuelven los horarios y los abrigos.
Ahora sé que todo se acaba cuando muere la inspiración. Que puede quedar un poco de verano en tus ojos y en tu mente, y sacar el valor para robarle noches al invierno y así coger un tren hacia la estación más efímera e infinita.
Porque al fin y al cabo todos buscamos un amor de verano que sobreviva al invierno...
Enamórate!
Enamórate de las luces de cada puerto, que dibujan miedos y amores imposibles que crean firmamentos de dudas. Enamórate de cada escenario en el que un músico canta para alguien como tú. Enamórate del rastro de los aviones en el cielo, que son las huellas de los sueños. Enamórate de la lluvia pero no desde la distancia.Sigue pisadas en la arena y busca unos pies como los tuyos, para aprender a caminar como otra persona sin importar cuál pudiera ser su color, su origen, su religión... Y sentir que sois iguales. Que todos somos iguales. Siente también que eres uno más, pero que busca ser diferente. Y quizá sea esa la clave, comprender que todos somos iguales pero distintos...
Quizá la clave sea enamorarse de la vida, y conseguir tu amor de verano que sobreviva al invierno. Conseguir hacer de tus pupilas la mejor cámara fotográfica, una polaroid que imprime sus capturas directamente en la memoria.

(Foto por una amiga)

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cigarrillos de un Otoño permanente.

Te tiene entre sus labios y le gusta. Entre sus dedos, juega contigo. Y tú con él. Respira de ti, de tus besos que lo contaminan, pero eres adictiva y no le importa. "Eres su marca exacta de cigarrillos". Él fumaba Chesterfield, ahora te fuma a ti. Pero es distinto, te inhala y se consume él. En cada calada se consume, algo falla. Eres tú la droga, el pitillo que debería naufragar en una acera... Pero no mueres, no cambias, y le matas. Una trampa. Cada vez que se despide de ti en el portal no yaces en el suelo. Él también hace trampas, se gira antes de entrar para ver cómo te alejas, mientras exhala el humo que se mezcla con el vaho de tu boca, que partió de ella para ser su nombre y terminó siendo aire frío de Otoño. Arroja su cigarrillo para pisarlo mientras tú pisas las hojas secas. Y al final desaparecen el pitillo y las hojas, y en el suelo solo queda una despedida sin un acuerdo de volver a veros.
Pero es que ellos no pueden quedar para volver a verse. Porque cuando se vean, cuando se atrevan a mirar de verdad lo que esconden... Se verán para quedarse. Cambiarán la frase y su vida.
Pasarán del "quedar para vernos", al "vernos para quedarnos".

 
Russian Red-Cigarettes

martes, 19 de agosto de 2014

Definirse es limitarse.

Soy de ese tipo de persona que cree que definirse es limitarse. Es cierto que pocas cosas existen tan infinitas como las palabras, pero si hay algo más infinito son los sueños. Creo también que las personas estamos hechas a base de sueños... Por eso me atrevo a afirmar que cualquier definición sería insuficiente (siempre que se considere concluida). Lo que me he propuesto es intentar definirme mediante mis deudas con la luna. Mis deudas con la luna son mis sueños... Esas noches en las que decido que las ojeras de la mañana siguiente vayan a merecer la pena, haciendo que no escondan solamente un corazón roto o una niña asustada, sino un corazón roto que se recompone con palabras y una niña asustada que trata de "convertir su miedo en arte".
  Dicen que las noches son para los poetas y los locos, yo todavía no sé en qué faceta encajo.
   ¡A descubrirlo!

 
Keaton Henson-You