Te planto cara
en forma de rosa marchita.
Eres el mar de las causas perdidas:
el que defiende que se puede saltar de rodillas,
morirse de sueño(s)
y querer a hurtadillas.
No anhelo respuestas a mis porqués,
necesito dosis de esas de "¿Por qué no?"
y si sale mal...
Al menos sale de dentro.
Y, ¿qué pasa cuando lo que nos sale de dentro
permanece dentro?
¿Qué pasa?
Pasa el tiempo...
un reflejo del viento:
siempre en contra.
Suponiendo que sale, que se va
¿A dónde?
Puede que dirección destino
de las nubes blancas.
Entonces volverá.
Porque una nube blanca
no es más que una tregua temporal,
una paz que anticipa
una guerra natural.
A estas alturas no me preocupa la guerra.
Puede que ni ella exista,
ni yo sea real
desde aquí, desde lo alto...
Solo aprecio las vistas.
El cielo despejado,
escenario de mi vida...
Pendiente de una tormenta
que propicie la caída.
Sin embargo la atmósfera del nosotros
es de helio.
Estoy tan contaminada
que llegaré a desintegrarme en el espacio
que nos demos.
El problema de unas alas imaginarias
no es en verdad no poseerlas
es no poder cortarlas
porque son tus venas.
Ludovico Einaudi-Nuvole bianche
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