miércoles, 10 de septiembre de 2014

Magia y efectos especiales.

Todo el que ama se vuelve un gato.

Hacen falta al menos 7 vidas para atreverse a enamorarse.

 

 La Torre Eiffel, las fotografías, las canciones compartidas y las que llegan por casualidad, la inspiración que supones para mi poesía que nunca rima y que me susurres eso de que el Lunes cuesta y el Martes imposible sin tu voz.

 
 
 Todo eso son efectos secundarios.

Efectos especiales.
 
De ciencia ficción.
 
Porque el reto es querer de película
y que la felicidad dure más que dos horas los domigos en el sofá.
 
 
Izal-Magia y efectos especiales

No hay comentarios:

Publicar un comentario