martes, 26 de agosto de 2014

Mi sexto latido.

Y apareces con tus manos, que buscan surcar los ríos de las palmas de las mías, pequeñas y huidizas. Huyen de las tuyas porque lo que verdaderamente quieren es engancharse a los vértices de tu cuello y perder el vértigo. O dejar que aumente al colgarse de tus miedos e inseguridades, anclados a tu espalda... Que tiene por delante el pecho, que a su vez esconde un corazón roto o a punto de romperse...
 Cuento tres.
1,2,3...
 Siento tanto que agudizas mi sexto sentido.
 De nuevo. 
1,2,3... 
Y se activa mi sexto latido, que es el primero de la parada cardíaca temporal que provoca tu mirada, hecha con la misma materia que los fuegos artificiales y ya no sé si concentrar mis instintos en jugar al juego de siempre o en quererte como nunca. 
"Ven, lleguemos a lo alto, al Everest de las sensaciones"

(Fotos por una amiga)










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